RFID con las
siglas en inglés de Identificación por Radio Frecuencia, tecnología conocida
desde hace más de cinco décadas y que unida al resto de elementos anteriormente
descritos ha tomado un papel fundamental en el desarrollo de la
Autoidentificación electrónica de productos basada en EPC.
Un sistema de RFID está formado por dispositivos llamados
"transporters" o "tags" que contiene el EPC, y lectores electrónicos o "reader"
que se comunican con ellos. Estos sistemas se comunican vía señales de radio
que transportan información de manera uni o bi direccional (distinguiendo así
los tags de sólo lectura de los de escritura que permiten almacenar en el
propio tag datos de interés).
"Cuando un tag entra a una zona de lectura, que puede ser radial
(a diferencia de los lectores de código de barras), su información es capturada
por el lector y puede ser utilizada."
Existen "tags" activos y pasivos. Los tags activos tienen
batería propia por lo que de forma activa pueden informar de su presencia o
activar cambios en otros dispositivos. Las distancias de lectura en estos casos
son mayores. La vida útil de una batería puede fluctuar entre los 5 y 7 años, y
puede ser renovada. Los "tags" pasivos no tienen batería propia, y sólo
informan de su presencia cuando son preguntados por el lector. A través de una
antena, el microchip recibe la energía emitida por el lector, con lo que puede
enviar y recibir información.
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